El primer paso para aprender a meditar es poder enfocar tu consciencia en algo y mantenerlo allí.  Al principio esto puede ser desafiante.  Se sugiere utilizar los siguientes ejercicios básicos, para ayudar a desarrollar la concentración y el enfoque.  Si no has hecho esto antes, es mejor comenzar con sesiones de un minuto.

  1. Cuenta ciclos de respiración lenta durante un minuto. Inhalar y exhalar es un ciclo. Cuando notes que tu mente divaga, simplemente regresa a la respiración.  Fíjate cuántos pensamientos intentan desconcentrarte, y presta atención.  ¿Sientes que te presionan? ¿De dónde viene esto?
  1. Durante un minuto, enfoca tu atención en el sonido. Sin seguir los ruidos ni bloquearlos. Sólo tomando consciencia de los sonidos que te rodean, en forma neutral.  ¿Eres consciente de que tu audición se está expandiendo durante este enfoque singular?
  1. Durante un minuto, enfoca tu atención en tus pensamientos. Únicamente notándolos y dejándolos ir. Si descubres que te estás involucrando en los pensamientos, simplemente regresa tu consciencia una y otra vez: obsérvalos pasar, observa como vienen y se van.  ¿Hubo muchos pensamientos?  ¿Pudiste dejarlos ir, manteniéndote separada de ellos?
  1. Durante un minuto, enfoca tu atención en un objeto. Esto podría ser algo como una taza o un árbol.  Cuando tu enfoque se rompa, simplemente regresa a la taza o al árbol.  Devolver el enfoque a un objeto una y otra vez ayuda a construir el músculo de concentración y enfoque.

En cierto modo, entrenar la mente es como entrenar el cuerpo.  No comienzas con pesos pesados y entrenamientos largos, sino que los construyes con el tiempo. A medida que tu concentración aumenta, extiende tus sesiones a cinco minutos, diez minutos, quince minutos. El truco inicialmente es encontrar ese punto dulce, donde tu enfoque no sea demasiado fijo ni demasiado relajado, y el intervalo de tiempo no sea demasiado corto ni demasiado largo.  Entonces, tu consciencia puede estar tranquila, clara y estable. Con la práctica, puedes mantener cada vez más tu consciencia enfocada en tu objetivo previsto, durante largos períodos de tiempo.

Posiblemente te sorprenda lo que notarás sólo haciendo estos ejercicios cortos de un minuto.

Al principio, es clave realizar tu práctica poco tiempo y muchas veces.  Lo cual significa que puedes hacer sesiones de un minuto muchas veces al día.  Esta es una forma de desarrollar el enfoque como parte de tu vida diaria, en lugar de algo que únicamente ocurre sentada en meditación, separada de la vida diaria.

 

Una vez que podemos calmar la mente, podemos escuchar las señales internas dentro de nuestro propio ser.  La ciencia cuenta con un término de relación señal/ruido, que se puede aplicar aquí. Estamos siendo bombardeados con un amplio espectro de ruido energético durante todo el día. Esto puede acumular una especie de carga estática o escombros en nuestros receptores de energía sutil.  A menudo, tenemos que despejar la carga o los escombros, para recibir la señal que viene desde dentro.

Una vez que podemos mantener nuestra consciencia estable, podemos comenzar a dirigir nuestra consciencia más fácilmente.  Aquí el enfoque está en la receptividad, recibiendo información de nuestro ser multidimensional.

Como regla general, al principio, si tu sesión es demasiado larga, si tu atención o enfoque se deterioran o comienzas a frustrarte, detente.  Estás comenzando un nuevo tipo de relación contigo misma y deseas crear un sistema de comentarios y sentimientos positivos. Es mejor volver a tu práctica cuando estés fresco.  Para esta secuencia, se sugiere utilizar sesiones más cortas de cinco a diez minutos al principio.

  1. Enfoca tu atención en tu cuerpo físico. ¿Qué señales está enviando tu cuerpo? ¿Estás relajado, hambriento, cansado, tenso? ¿Cuál es la sensación general de salud y bienestar en tu cuerpo?  ¿Hay partes que estás descuidando, o algunas que pueden necesitar atención?  ¿Te sientes sincronizada con tu cuerpo?
  1. Enfoca tu atención en tu cuerpo emocional. ¿Qué cualidad emocional está coloreando tu momento presente? Siéntela, ¿qué te está diciendo?  ¿Tus emociones van y vienen con facilidad, o hay algunas emociones que permanecen contigo todo el tiempo? ¿Te sientes sincronizada con tu cuerpo emocional?
  1. Enfoca tu atención en tu cuerpo mental. ¿Qué tipo de pensamientos están ocupando tu mente? ¿Sientes que son de apoyo y en general saludables para ti? ¿Estás cultivando pensamientos de amor y apoyo hacia ti misma y hacia los demás? ¿Tienes algún pensamiento negativo habitual dirigido hacia ti misma o hacia los demás? ¿Vas en piloto automático, donde tu mente y tu consciencia se sienten ausentes? ¿Te sientes sincronizada con tu cuerpo mental?
  1. Enfoca tu atención en tu espíritu. ¿Qué tipo de señales te envía tu espíritu o Consciencia Divina? Cada vez que construyas o fortifiques tu Escudo de 12D, el cual mejora la relación señal/ruido, puedes tomarte un tiempo para escuchar las señales de tu espíritu.

Usar los cuerpos multidimensionales como punto de enfoque es la manera desarrollar una amistad con estos niveles de tu ser. Escucha a cada uno como lo harías con un amigo querido.  Mantente lo suficientemente tranquila como para recibir las señales que te ayudarán a conocerte mejor.